Duelo

Cuando hablamos del proceso de duelo nos referimos al espacio de tiempo en el que se encuentra una persona tras una pérdida, ya sea un despido, un fuerte cambio de vida, una ruptura, un abandono, una gran decepción vital o un fallecimiento.

El proceso de duelo NO tiene un tiempo definido, pudiendo ser breve o demasiado extenso, convirtiendose incluso en un duelo crónico. Para avanzar tras un duelo, se necesita una ADAPTACIÓN a la nueva situación, se requiere entendimiento, razonamiento y aceptación. Los duelos son transitados de forma diversa por cada persona, dependiendo de sus recursos, la importancia de esta pérdida, su forma de afrontamiento, la capacidad de aceptación y adaptación (resilencia), pero también de su forma de sentir las emociones y su capacidad por integrarlas en su pensamiento y comportamiento.

Al ser un tema tan extenso, importante y con tanto interés, voy a realizar los tres post de siempre (a pesar del verano). Me habéis escrito tantas cosas, tan bonitas como intensas y tristes, que se merecen mi dedicación.

Las etapas del duelo suelen ser sucesivas pero como ocurre en la mayor parte de los procesos psicológicos, estos no son rígidos y se deben tener en cuenta numerosas variables, tanto externas como internas (apoyo social, recursos personales...):

  • Negación: tanto a la propia pérdida, como a su importancia o valor para la persona. Esta etapa, a corto plazo tiene la función de amortiguar el golpe, pero a largo plazo puede causar diversos problemas.

  • Ira: una fase caracterizada por la búsqueda de culpables y la aparición del resentimiento. Esta fase es muy peligrosa en personas con gran impulsividad y puede llevar a tomar decisiones muy negativas tanto a nivel personal (exceso de alcohol) como social (reacciones de ira en otros).

  • Negociación: en esta etapa se persigue la compresión del suceso, suelen aparecer pensamientos contradictorios y miradas al pasado en busca de otros caminos o respuestas que hubiesen podido cambiar la situacion actual.

  • Síntomas Depresivos: la nostalgia, la tristeza profunda, la sensación de vacío o la frustración, aparecen. Se empieza a asumir la situación, y la desesperanza, el aislamiento o la falta de motivación pueden tomar el mando.

  • ACEPTACIÓN: aceptar no significa olvidar, sino: asumir, admitir, reconocer. Aceptar es poder situar esta pérdida dentro de nuestra vida y continuar con ella lo mejor posible, aceptar es comprender la situación sin juzgar, con un trato amable hacia nosotros y hacia el entorno que nos rodea.

Estas etapas fueron definidas por Elisabeth Kübler-Ross

NO todas las etapas son pasadas en todos los duelos ni por todas las personas.

NO hay un tiempo definido para cada etapa o el proceso en general.

Aquí os dejo algunos aspectos que debemos tener en cuenta cuando transitamos una pérdida.

Lo más importante:

- Acompañamiento y apoyo

- Escucha activa

- Comprensión y aceptación

- Expresión de emociones y sentimientos

- Permitir el desarrollo del proceso

- Búsqueda de ayuda profesional